miércoles, 26 de octubre de 2011

Javier Núñez, Premio Nacional de Novela “Ciudad Incontrastable-2011”





JAVIER NUÑEZ OBTIENE PREMIO NACIONAL DE NOVELA “CIUDAD INCONTRASTBLE-2011”



El escritor puñeno, autor de "Espejos de bronce" (2005), "Salomé y otros cuentos" (2009) y "Asesinas" (2010), Javier Nuñez, ha sido galardonado con el Premio Nacional de Novela “Ciudad Incontrastable-2011” por su novela “Vírgenes y herejes”. Este premio, organizado por Bisagra Editores y el Instituto de la Juventud y Cultura de la Ciudad de Huancayo está dotado con 6.000 soles. “Vírgenes y herejes” fue presentada bajo el seudónimo de Dorian II. El jurado, presidido por el escritor Carlos Calderón Fajardo y compuesto por los narradores Julián Pérez y José de Piérola, han declarado la novela ganadora por mayoría.

El jurado consideró premiar esta novela por “su originalidad en el tratamiento de un tema nacional con recursos técnicos novedosos que lo acercan a las preocupaciones contemporáneas de la novela latinoamericana”.

El jurado consideró premiar esta novela por “su originalidad en el tratamiento de un tema nacional con recursos técnicos novedosos que lo acercan a las preocupaciones contemporáneas de la novela latinoamericana”.

Además el jurado calificador acordó reconocer como menciones honrosas, por su calidad literaria, las siguientes novelas:

-“Me friegan los cóndores”, presentada bajo el seudónimo El caminante, cuyo autor es el escritor Sócrates Zuzunaga.

-“El amanecer de los amaneceres”, presentada bajo el seudónimo de Vox pópuli, cuyo autor es el escritor Pedro Novoa Castillo.

-“Mi tío, el cura” presentada bajo el seudónimo de El Conde de Ñaupallacta, cuyo autor es el escritor José Oregón Morales.


FUENTE: Bisagra Editores


http://bisagra-editores.blogspot.com/2011/10/javier-nunez-obtiene-premio-nacional-de.html


domingo, 16 de octubre de 2011

Las amantes “Asesinas” de Javier Núñez

Javier Núñez


Por Marcos Vilca Jiménez

Luego de un intenso trabajo realizado por Arequipa, se llevó a cabo la FIL 2011, sin situaciones que lamentar sino más bien con muchas novedades culturales a las cuales les tenemos que dar las gracias. Entre la visita de destacados escritores, artistas e intelectuales de diversas áreas de estudio y profesión pudimos conocer a los jóvenes valores tanto locales como nacionales, los mismos que presentaron nuevas propuestas que nos brindan las nuevas tendencias culturales que se están gestando en nuestra sociedad.

Javier Núñez (Puno) es un joven escritor que está escribiendo como “diablo”, el mismo manifiesta que “he encontrado la mejor manera de vivir; escribiendo; soy consciente que estoy casado con la literatura y no necesito más…”.

Madurez literaria

Ya sabíamos que Javier se estaba dedicando a la literatura a partir de su libro “Salomé y otros cuentos” (2009), donde manifiesta sus relatos narrados desde el punto de vista femenino, característica que explota al máximo en esta segunda entrega con diez cuentos intitulados “Asesinas”.

“He crecido escuchando historias, cuentos, leyendas en mi familia y lo reescribía; por otro lado, leía la Biblia y empecé a recrear algunos de sus pajases hasta que un día leí a Mario Vargas Llosa y decidí ser escritor” manifiesta Javier.

Entre la realidad y la ficción

Cuando leemos o hacemos literatura existe una invisible línea que nos separa de la realidad y la ficción, probablemente este límite desaparece en quien se dedica a recrear historias, los distraídos amantes de las artes y las letras, Javier afirma “Yo no distingo muy bien lo que es realidad y ficción, no sé si estoy viviendo en la realidad o simplemente es una ficción la vida que vivo”.

Bolaño y la literatura

El escritor chileno Roberto Bolaño ha encandilado a más de un lector y escritor, esta influencia, fundamentalmente su libro “Putas asesinas”, motivó a Javier a juntar algunas historias que tenían esta trama hasta que construyó su libro “Asesinas” siendo publicado por la editorial “Hijos de la Lluvia” quien apuesta en publicar escritores noveles con mucho éxito, a través del ojo clínico del escritor Walter Bedregal Paz quien manifiesta que “en el autor hay una inflexión progresiva, sus respectivos retoman, como suele decirse, una nueva mirada al cuento puneño, pero que influye lo que antes podía denominarse la preocupación formal e implica una verdadera reflexión, en el texto, ahora con la tendencia erótica más elaborada”.

Proyectos

Próximamente Javier Núñez publicará una novela sobre unos sujetos sacrofílicos.


FUENTE: Artículo publicado en el diario Noticias de Arequipa (10/10/11)





miércoles, 5 de octubre de 2011

Crónica de una visita a Efraín Miranda Luján


EL POETA EN EL LABERINTO DE LA SOLEDAD


No es justo que esté en completo abandono, viendo acabar su vida gota a gota.



Por Javier Núñez


El pasado 01 de octubre visitamos al poeta vivo más grande que tiene Puno, Efraín Miranda Luján (Putina-Puno, 1925). Miranda es autor de Muerte cercana (1954), Choza (1978), Vida (1980) y Padre sol (1998). Actualmente radica en el distrito de Yanahuara (Arequipa). Nuestra visita incluyó el homenaje a su persona que estuvo programado como parte de las actividades de la III Feria Internacional del Libro, Arequipa, 2011. Le hicimos presente la resolución de homenaje y la medalla de honor que envió la Municipalidad Provincial de Puno.

Pero más que distinciones materiales, él necesita atención médica. La verdad, nos conmovió la situación crítica que está pasando, y también nos causó indignación. No es justo que esté en completo abandono, viendo acabar sus días como si nada. ¡No podemos permitirlo! ¿Dónde están sus amigos, sus admiradores, las autoridades?

El escritor Walter Bedregal, el poeta Carlos Mendoza y yo llegamos a la plaza de Armas de Yanahuara (Arequipa) a las doce en punto. Allí nos estaba esperando el poeta Lolo Palza. Los cuatro subimos una calle estrecha y volteamos hacia la derecha. Caminamos media cuadra y encontramos la casa de Efraín Miranda, una construcción típicamente arequipeña.

Bedregal golpeó una de las dos ventanas que daban a la calle. De pronto alguien la abrió y asomó la cabeza. Era nuestro poeta, con el rostro carcomido por los años, los ojos sin color, la cabeza poblada de canas. Después de muchas explicaciones que le dio Bedregal decidió recibirnos. Entramos en aquella casa tétrica y abandonada, mientras Palza tomaba una serie fotos.

El poeta Efraín caminaba a duras penas, con pasos inseguros, como si fuera a desplomarse en cualquier momento. Se le veía muy débil, enfermo como nunca. Nos acomodamos en su habitación que, en verdad, inspiraba mucha desolación. Él se sentó sobre la cama, cual un sabio dispuesto a hablar sobre los misterios de la muerte. Fue maravilloso escucharlo y no perderlo de vista. Ahí estaba, mirando al vacío, uno de los grandes de la poesía puneña.

Bedregal le comentó que vendría el poeta Omar Aramayo. Una sensación de alegría cruzó el rostro de Miranda. Preguntó dónde vivía Omar. “En Lima”, le dijimos. A renglón seguido (no recuerdo cuál fue el pretexto) habló sobre los volcanes y contó anécdotas en torno a ellos. Algo me hizo suponer que esas historias se las había imaginado. Lo escuchamos con las miradas atentas. No había perdido esa chispa de buen narrador de cuentos.

En ese momento alguien tocó la puerta. En el acto imaginamos que se trataba de Omar Aramayo, quien había prometido acompañarnos. Fue Palza quien abrió la puerta. En efecto, Aramayo entró en la habitación y se encaminó directamente hacia Miranda. Lo abrazó con el mayor afecto del mundo y lo saludó. “Omar, has crecido”, le escuchamos decir al poeta. “Te visitamos, Efraín —le contestó aquel—, todos te queremos; en todas partes te hacen homenajes; eres muy importante.” Miranda repuso que a estas alturas de su vida nada era igual. Ya no era el mismo de aquellos años. Ahora estaba muy enfermo y, sobre todo, abandonado a su suerte.

En realidad, no había otro ser humano en la casa aparte de él, ni siquiera alguien que, al menos, le alcance un vaso de agua. Lo que sentía aquel hombre era una desolación infinita, y su soledad le había permitido crearse un mundo solo para él. Nos contó que había perdido la memoria y le costaba reconocer a la gente. Había olvidado las notas musicales y no podía tocar su guitarra. “No puedo ni vestirme, no veo ni escucho bien”, agregó. “Es triste…, muy triste…” Y sus ojos se anegaron en lágrimas…

“Hay un espíritu maligno en este cuarto”, dijo el poeta Efraín. “Convivimos desde hace buen tiempo. Es una criatura que no habla, se limita a incomodarme. Es pura energía, cómo va a hablar. Me lo ha destrozado todo. ¿Ven esa guitarra? Está rota. Miren, el marco de la ventana está doblado. No me deja cambiar de canal…, se entremete en todo lo que hago. En verdad, es un estorbo; no me deja en paz. No entiendo, ¿qué querrá? Le hablo, no me contesta. Le pregunto cómo se llama, quién es. No dice nada. Solamente siento que se mueve. Sé que es un espíritu de una mujer. Pero quién puede ser. Hice una relación de nombres para identificarla. Le dije que diera un golpe a la mesa si acertaba el suyo. Entonces empecé a proferir todos los nombres que tenía escritos. La identifiqué. Ya sé quién es. Ella está en la cuarta dimensión. De allí viene a molestarme. Nosotros estamos en la tercera dimensión. Una vez la vi en forma de esfera dirigirse hacia la puerta. Era ella. Luego desapareció sin darme tiempo. ¿Ven esa puerta? Ahí vive y sale a destrozar mis cosas. Me quiere matar. La otra vez me empujó y me rompió una costilla. También me hirió la cabeza. ¿Ves? (a Aramayo) En esta parte. No entiendo qué quiere. Sólo viene a hacerme la vida imposible…”

Después de intercambiar algunas palabras, Aramayo le hizo presente la resolución de homenaje, mientras Bedregal le entregó la medalla de honor. Nos tomamos varias fotos. “Efraín, eres un hombre fuerte”, le dijo Omar, “eres inmortal; ¡al diablo con los espíritus!… ¡Efraín, Efraín, Efraín…!” Salimos al patio tras los pasos del poeta. Nos tomamos una foto más para el recuerdo y nos despedimos de aquel gran hombre que veía acabar su vida gota a gota…




(J. Núñez, C. Mendoza, O. Aramayo, E. Miranda, W. Bedregal y L. Palza)


FUENTE: Esta crónica fue publicada en el diario Correo (Puno, 05 de octubre de 2011)


lunes, 3 de octubre de 2011

Presentación de "Asesinas" en la FIL Arequipa 2011

III Feria Internacional del libro - Arequipa 2011






Puerta de acceso (Parque Libertad de expresión - Umacollo - Arequipa)






Walter Bedregal y Javier Núñez, en el stand destinado a Puno






Antes de entrar en el auditorio a presentar "Asesinas"






José Luis Velásquez (hablando sobre "Asesinas") y Javier Núñez






Javier Núñez, después de firmar autógrafos






"Asesinas" en la FIL Arequipa 2011





"Asesinas" en Arequipa


Javier Núñez, Carlos Mendoza, Walter Bedregal y Marcos Vilca




La presentación de "Asesinas" en Arequipa fue todo un éxito.



Bastante espectativa y todos los ejemplares vendidos




Gracias..., hasta la próxima



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