domingo, 18 de octubre de 2009

Poemas de Luis A. Incacutipa


PASOS OPUESTOS

Nuestros pasos buscan el vuelo
de las gaviotas sin morada.

Verás que te conozco más que nadie
cuando preguntes por tu aroma a mis labios.

Pero son inevitables las líneas opuestas
que nos guían hacía mares sin puertos.


CASCADA DE FUEGO

Las palabras sueñan con sus pasos
y son las páginas que no ven pupilas.

Las palabras son cascadas de fuego
que ríen danzando con su libertad
Nacen de los detalles
y se tienden como ríos caudalosos
Tienen sombras largas
que refrescan nuestros ojos.

Y esperan que alguien las acaricie
como las olas a la noche.


NOCHE

De la noche me gusta el silencio
sin delatar al herrero de la amistad
De las nubes me gusta la lluvia
que limpia los poros del universo.

Del día me gusta poco su morada
que trata de abrazar algunas almas

"Días secretos", de Bladimiro Centeno



Acaba de publicarse Dias secretos (Ornitorrinco editores - Lima), de Bladimiro Centeno.

miércoles, 7 de octubre de 2009

I Feria Internacional del Libro de Arequipa - 2009



Miguel Ángel Cáceres, Javier Núñez y Walter Bedregal




J. Núñez

Presentación de "Salomé y otros cuentos" en FIL Arequipa 2009


(Walter Bedregal, Miguel Ángel Cáceres, Javier Núñez y José Córdova)

El pasado 27 de septiembre, en el marco de la I Feria Internacional del Libro de Arequipa - 2009, el Grupo Editorial Hijos de la Lluvia & LagOculto Editores presentaron el libro Salomé y otros cuentos, de Javier Núñez.

domingo, 4 de octubre de 2009

"Salomé y otros cuentos" en FIL Arequipa 2009


Salomé y otros cuentos (Grupo Editorial Hijos de la Lluvia & LagOculto Editores, 2009), de Javier Núñez, en la I Feria Internacional de Libro de Arequipa, 2009.




miércoles, 30 de septiembre de 2009

El poema “EE”, de Miranda: Una aproximación desde el Análisis del Discurso


Por Javier Núñez

Generalidades

En el presente ensayo, utilizando los presupuestos teóricos del Análisis del Discurso, nos aproximaremos al poema EE, de Efraín Miranda (San Antonio de Putina - Puno, 1925), uno de los poetas más importantes de la literatura puneña y peruana; autor de Muerte cercana (1954), Choza (1978), Vida (1984), Padre sol (1998).

Microestructuras e isotopías

Las microestructuras son “aquellas unidades textuales que guardan una cierta homogeneidad entre sí, la cual las diferencia del resto de unidades del texto” (Villegas, Manuel). Por otro lado, la isotopía es un “conjunto redundante de categorías semánticas” (Greimas). Ahora bien, segmentaremos el poema “EE” en microestructuras e identificaremos las isotopías.

El poema “EE” está constituido de cinco microestructuras. A saber:

a) “¡No me grites de calle a plaza: cholo; / grítame de selva a cordillera, / de mar a sierra, / de Tahuantinsuyo a República: INDIO!” Ingresamos a un espacio inmediato (“de calle a plaza”) que será negado por el sujeto lírico para presentarnos otro espacio más amplio, casi totalizador (“de selva a cordillera” / “de mar a sierra”). Entonces, como primer componente isotópico tenemos al “espacio”, que constituye el mundo adonde el sujeto lírico pertenece. El sintagma “de Tahuantinsuyo a República” remite a la Historia, de manera que estaríamos hablando del “tiempo”, como otro componente isotópico. Ahora bien, conocemos el espacio geográfico y el tiempo histórico donde el sujeto lírico interactúa. Por otro lado, el sujeto lírico rechaza la denominación “cholo” y se identifica como “indio”. Este lexema (“indio”) atraviesa todo el discurso, de manera que le da coherencia isotópica al poema y genera la isotopía “etnia india”.

b) “¡Lo soi! / ¡A puntapiés, insultos y balas: lo soi! / ¡Explotado, robado, asesinado: lo soi! / ¡Con mi esqueleto, mi ecología y mi historia: lo soi!” Según el co-texto existente, el sintagma “A puntapiés” y los lexemas “insultos”, “balas”, “explotado”, “robado”, “asesinado” generan el campo semántico de la isotopía “etnia india”.

c) “En iglesias, coliseos, municipalidades / me gritan: ¡indio! / Los descendientes de galeotes, criminales, indultados / aventureros hispanos me gritan: ¡indio! / Todos los descendientes de Adán y Eva me gritan: ¡indio!” Los lexemas “iglesia”, “coliseo”, “municipalidades” constituyen la isotopía “espacio”, que forma parte de la visión del sujeto lírico. En esta microestructura aparece un elemento isotópico importante: “etnia occidental” (oposición a la etnia india), que se constituye sobre la base de los sintagmas “descendientes de galeotes”, “aventureros hispanos”, “Todos los descendientes de Adán y Eva”, y el lexema “criminales”. Hasta aquí hemos identificado un eje semántico que atraviesa todo el poema: “lo étnico”, con sus dos haces isotópicos: “lo indio” y “lo occidental”.

d) “¡Soi indio! / Tengo el color mismo de mi Madretierra, / raíces en misma Madretierra, / nací en mí y de mi Madretierra, / nací de y en sus elementos energéticos, / de su cenética activa y germinal; / soi indio: una de las variedades formas de su creación.” Como se puede apreciar, el uso reiterado de la palabra “Madretierra” remite al “espacio” (mundo indio). Aquí se precisa el “espacio”, adonde el sujeto lírico pertenece. Básicamente, el lexema “Madretierra” adquiere sentido dentro de la cosmovisión andina (pachamama). Hay una fuerte relación (recíproca) entre el hombre y la “tierra”, y se puede afirmar que aquél es una prolongación de ésta.

e) “¡Soi indio! / Y, para los genealogistas, regalo en mi choza / lustrosos pergaminos de animales pur sang, / con el árbol verde virgen, a partir de un tronco nobiliario, / o, si lo desean, desde un origen cavernario / o, si lo estiman, desde una cuna extraterrestre / o, si lo creen, desde una concepción antinatural.” En esta microestructura, el lexema que aparece con más carga semántica referido al “espacio” y a la isotopía “lo indio” es “choza”. Sin embargo, vale resaltar otros sememas que se generan. El sintagma “árbol verde virgen” produce el sentido de pureza. Si le sumamos al sintagma “lustrosos pergaminos de animales pur sang”, advertiremos que el sujeto lírico habla de la pureza de su sangre, y, por ende, habla de su raza presentándonos varias posibilidades respecto a su origen: “origen cavernario”, “cuna extraterrestre” o “concepción antinatural”.

En suma, el eje semántico que atraviesa todo el poema es “lo étnico”, cuyos dos haces isotópicos más resaltantes que se contraponen son: “Etnia india” vs “etnia occidental”. La primera está constituida por los lexemas: “sierra”, “cordillera”, “Tahuantinsuyo”, “indio”, “explotado” “robado”, “asesinado”, “Madretierra”, “choza”. La segunda se genera a partir de los lexemas “iglesias”, “coliseos”, “municipalidades”, “galeotes”, “criminales”, “hispanos”, “aventureros”, “Adán”, “Eva”.


Sujeto de la enunciación

¿Quién habla en el poema “EE”? Desde la perspectiva del discurso y de la pragmática, el poema presupone la existencia de un sujeto enunciador, es decir, hay alguien que produce el discurso lírico. Se tiende a confundir el sujeto real (poeta) con el sujeto lírico (ficticio). Este último es un ser hecho de palabras que habla por el poeta y se actualiza cada vez que el poema es leído. Es decir, cuando leemos un poema el que nos habla (o el que toma la palabra) es el sujeto lírico y no el poeta (sujeto empírico). Ahora bien, en el poema “EE” habla el sujeto lírico, cuya identidad es no-indio que quiere ser indio. Las condiciones en que se producen los primeros enunciados son subjetivas, es decir, el sujeto lírico enuncia el discurso en un momento de exaltación emocional. Eso se aprecia básicamente por el uso reiterado de signos de exclamación y por el empleo de la palabra “indio” en mayúscula.

Actos de habla

Entendemos por “acto de habla” como “un enunciado establecido a partir de las intenciones de los hablantes y los efectos que tiene en los destinatarios.” Veamos los posibles actos de habla en el poema “EE”.

La primera microestructura constituye un acto de habla ilocucionario de tipo directivo, es decir, la intención del sujeto lírico es “ordenar”. ¿A quién se dirige el sujeto lírico? Habíamos determinado dos grupos étnicos: “lo occidental” y “lo indio”. Se presupone que entre indios no se dicen indios (valga la redundancia). Eso nos permite afirmar que el discurso está dirigido a los receptores occidentales y, quizá también, a la sociedad mestiza. ¿Por qué el sujeto lírico “ordena” que lo llamen indio y no cholo? Porque no es indio, más bien quiere (desea) ser indio. A un indio no le hace falta exigir que lo llamasen indio… El primer enunciado presupone que el sujeto lírico es identificado por la sociedad como no-indio.

En la segunda microestructura se producen tres actos de habla ilocucionarios de tipo asertivo. La intención del sujeto lírico es afirmar (informar) sobre su identidad india. Para “argumentar” que es indio nos dice que vive en las condiciones en que lo hace un indio, nos habla de su “historia”, sus características, sus tradiciones, etc.

En la tercera microestructura también se observa la intención de afirmar (informar). El sujeto lírico “informa” que es llamado indio: “me gritan: ¡indio!” Debe recordarse que el sujeto lírico “deseaba” ser identificado como indio, pero ahora resulta que en todas partes es reconocido como tal. ¿Qué sucedió? Dicho de otro modo, en los primeros enunciados, el sujeto lírico exigía que lo llamaran indio porque no lo era; ahora afirma que los occidentales le gritan indio… Lo que sucede es que el sujeto lírico (virtualmente) ya se siente identificado como indio y “cree” que es reconocido como tal. Desde esa perspectiva enuncia el discurso, con cierto resentimiento y como si se “incomodara” identificado indio, ya que en su discurso se aprecian inclinaciones racistas: los occidentales aparecen calificados como “descendientes de galeotes, criminales, indultados / aventureros hispanos me gritan: ¡indio!”

En la cuarta microestructura se aprecian actos ilocutivos de tipo asertivo, ya que el sujeto lírico tiene la intención de “informar” sobre su origen. Para ello apela a la cosmovisión andina, introduce la categoría Madretierra, y se identifica como hijo, o prolongación, de aquélla: “nací en mí y de mi Madretierra”. El sujeto lírico “argumenta” su condición de indio circunscribiéndose en el mundo andino.

En la última microestructura, el sujeto lírico afirma que realiza una acción concreta (“Y, para los genealogistas, regalo en mi choza…”). ¿Y qué “regala”? Básicamente “pruebas” de que sí pertenece al grupo étnico indio. Para ello, el sujeto lírico habla de la pureza de la sangre india, y hace un recorrido genealógico y nos presenta el origen de la raza india a partir de tres posibles fuentes: “origen cavernario”, o “cuna extraterrestre”, o “concepción antinatural”.

Macroestructura semántica

La macroestructura “es la representación abstracta de la estructura global del significado de un texto” (van Dijk). Ahora bien, la macroestructura del poema “EE” sería: El sujeto lírico quiere (desea) ser identificado como indio porque no es reconocido como tal.

Superestructura

La superestructura es “la forma global de un discurso, que define la ordenación global del discurso y las relaciones (jerárquicas) de sus respectivos fragmentos” (van Dijk). Intuitivamente, en el poema “EE” identificamos tres categorías (o partes). A saber:

a) Deseo de ser reconocido como indio. Está conformada por la primera microestructura. El sujeto lírico quiere ser reconocido como indio. “grítame (…): INDIO…”

b) ‘Argumentación’ a favor de la realización del deseo. Está constituida por la segunda, cuarta y quinta microestructuras. El sujeto lírico presenta “pruebas” para ser reconocido como indio. Para ello menciona una serie de condiciones, características, cosmovisión, etc., que forman parte de la etnia india: “Explotado, robado, asesinado...”; “nací en mí y de mi Madretierra…”; “regalo en mi choza / lustrosos pergaminos de animales pur sang…”.

c) Deseo realizado. La constituye la tercera microestructura. El sujeto lírico (virtualmente) se considera indio y “cree” que ya es reconocido como tal. Desde esa óptica enuncia el discurso: “Todos los descendientes de Adán y Eva me gritan: ¡indio!”.


A manera de conclusión

Para terminar, debemos señalar tres aspectos:

1. En el poema “EE”, el sujeto lírico se configura en un mundo donde interactúan y/o se contraponen las etnias “lo indio” y “lo occidental”.

2. El sujeto lírico quiere (desea) ser admitido como indio porque la sociedad no lo reconoce como tal. Para lo cual, presenta “pruebas” para afirmar que es indio y reclama, exaltado emocionalmente, que lo reconozcan como tal.

3. El sujeto lírico, “virtualmente”, se considera reconocido como indio y produce el discurso desde esa perspectiva.


Referencias bibliográficas

- Bedregal Paz, Walter. “Aquí no falta nadie. Antología de poesía puneña”. Grupo Editorial Hijos de la Lluvia. Juliaca, Perú, 2008.
- Cabo, Fernando (comp.). “Teorías sobre la lírica". Arco / Libros. Madrid, 1999.
- Dijk, Teun van. "Estructuras y funciones del discurso". Siglo Veintiuno Editores. México, 1996.
- Dijk, Teun van. “El procesamiento cognoscitivo del discurso literario”, en Acta Poética. Universidad Nacional Autónoma de México, 2/1980, pp. 3-26.
- Escandell, Victoria. "Introducción a la pragmática". Editorial Anthropos. España, 1993.
- Fuentes, Catalina. "Lingüística pragmática y Análisis del discurso". Arco / Libros. Madrid, 2000.
- Lozano, Jorge y otros. “Análisis del discurso”. Ediciones Cátedra. Madrid, 1986.
- Mayoral, José Antonio. (Comp.) “Pragmática de la comunicación literaria”. Arco / Libros. Madrid, 1997.
- Miranda, Luis. "Introducción a la lingüística del texto". Universidad Ricardo Palma. Lima, 2002.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Presentación de tres títulos de la nueva "Serie de narrativa breve Presagio"

En el marco de la Feria Internacional del Libro FIL - Arequipa 2009, el Grupo Editorial "Hijos de la lluvia" & LagOculto Editores, se complacen en presentar tres títulos de la nueva Serie de narrativa breve Presagio.

“Pamoslake”, de Walter L. Bedregal Paz, que con esta singular historia nos lleva a un mundo donde pareciese que existen personajes escapados de los más extraños sueños que bordean la locura, al tiempo que transgreden cualquier tipo de convenciones sociales o amorosas, en un espacio geográfico tan común, donde todo está ordenado y prefijado.







“Es que hacías tanta falta”, de Darwin Bedoya, texto que persiste en la búsqueda casi alcanzada de la significación estética, estructural y poética parece haber confluido en esta historia llena de magia y vigor imaginativo, a través de los cuales se podrá notar una voluntad enorme de la organicidad del discurso y la postulación a la imaginería inteligible de sucesos sin fisuras, como un primer rasgo que se puede embanderar el autor.








“Salomé y otros cuentos”, de Javier Núñez, el erotismo no imita la sexualidad, «es su metáfora.» El texto erótico es la representación textual de esta metáfora. Con esta posición opuesta de formas de amor es que Javier Núñez nos narra historias perfumadas con un tono sicalíptico, casi como una estela que alumbra ésta su ópera prima. En estas páginas el erotismo toma en cuenta hechos de orden subjetivo, de placer, de apetito o de necesidad claramente sexual, pero también ligados al ejercicio de funciones comúnmente consideradas como no sexuales.




Lugar: Auditorio "José Ruiz Rosas" - Parque Libertad de Expresión –Umacollo – Arequipa
Fecha: Domingo 27 de septiembre – 4 pm
Quedan cordialmente invitados.